Mostrando entradas con la etiqueta roncesvalles. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta roncesvalles. Mostrar todas las entradas

CAMINO CANÓNIGO NAVARRO

Don Javier Navarro en el Camino de los Canónigos


Mapa Camino Canónigo Navarro

Tipo de ruta: circular.
Distancia: 4,8 kilómetros.
Desnivel máximo: 75 m.
Desnivel acumulado: 75 m.
Esta agradable caminata toma su nombre del canónigo de la Real Colegiata de Roncesvalles D. Javier Navarro. Conocedor como nadie de la naturaleza que rodea el histórico lugar, donde reside desde hace más de 40 años, me comentó que había marcado un nuevo sendero que creaba junto a un tramo del Camino de Santiago y otro del Camino de los Canónigos, un bello paseo de paisajes y árboles singulares que sin duda hará las delicias del caminante. Afición que le viene de lejos. Javier Navarro fue el primero, allá por los años 70, que marcó la señalización del Camino de Santiago en su tramo entre San Juan de Pie de Puerto y Santo Domingo de la Calzada para que no se perdieran los peregrinos. Desde el Alto de Erro hasta Estella lo hizo en compañía de Andrés Muñoz, otro de los pioneros de la señalización del Camino y que fue el fundador de la Asociación de Amigos del Camino de Navarra.
Una soleada mañana de diciembre quedamos para recorrer los casi cinco kilómetros de distancia para descubrir joyas naturales escondidas para muchos de los miles de visitantes y peregrinos que visitan la Colegiata.
Los senderos y campos que vamos a recorrer no son solo espejo de la belleza de la naturaleza. Están impregnados de leyenda, de Historia, de personajes míticos que derramaron su sangre y dejaron su vida entre estos montes. Algunos nombres dados a los árboles o fuentes que vamos a ver en la caminata nos llevaran a recordar la Batalla de Roncesvalles, que llevó el nombre de esta localidad a ser cantado en todas las cortes europeas durante toda la Edad Media.

(Km. 0,00) Empezamos la caminata junto a la pequeña iglesia de Santiago y el Silo de Carlomagno. Salimos de Roncesvalles por la carretera en dirección a Burguete.

silo de Carlomagno y capilla Santiago


A los pocos metros de dejar atrás las últimas casas, a la derecha de la carretera vemos la senda por la que va el Camino de Santiago. Junto a su inicio un panel informativo del recorrido de la etapa del camino que lleva de Roncesvalles a Zubiri. Comenzamos a caminar por el Camino de Santiago.

(Km. 0,320) Poco más adelante, a nuestra izquierda, al otro lado de la carretera, vemos la cruz de los peregrinos. Junto a ella han pasado millones de peregrinos a lo largo de los siglos. Alguno de ellos ilustres, como sacerdote boloñes Domenico Laffi, que viajo en peregrinación en el siglo XVII y que en sus memorias narra como desde la cruz echó una última mirada al silo de Carlomagno y abandonó Roncesvalles derramando lágrimas de emoción al dejar atrás esta histórica población, mientras exclamaba "Dios sabe si veremos otra vez este lugar".  La cruz de los peregrinos también fue objeto de inspiración de Gustavo Adolfo Becquer, que descansó a sus pies admirando el paisaje que le rodeaba al tiempo que filosofaba sobre la vida.

cruz de los peregrinos




(Km. 0,460) Más adelante llama la atención un enorme haya que crece en raro equilibrio sobre la tapia de piedra que limita el camino. Sus raíces se aferran a las piedras que forman el muro aguantando las toneladas de peso del árbol. Con un perímetro de 3,30 metros fue bautizada por D. Javier como el haya Roldán, en recuerdo del guerrero francés, el principal entre los pares de Francia, que fue muerto en estos lares en la legendaria Batalla de Roncesvalles, que enfrentó a Carlomagno con los vascones. A pocos metros de este haya hay otra de menor porte que también crece sobre la tapia, el haya de Oliveros, el inseparable compañero de batalla de Roldán, que también pereció aquí en aquel lejano verano de 778.

 Hayas de Roldán y Oliveros

(Km. 0,580) Unos metros más adelante, a la izquierda vemos una pista que cruza el camino de Santiago y que cruza la carretera. Cruzamos la carretera. A la derecha, justo donde se juntan la carretera nacional y la que lleva a la finca de experimentación agraria, sale un camino poco marcado que se interna en el bosque y marcado con una señal de pintura. Por aquí seguimos.
Sólo 30 metros más adelante a la derecha, llama la atención un enorme haya que a tres metros de altura se abre en dos gruesos brazos que se alzan hacia el techo del bosque. Tiene 4,35 metros de perímetro. Bautizada como el haya del arzobispo Turpín, recuerda al prelado de fuerte carácter que no dudó en empuñar las armas en la batalla de Roncesvalles junto a Roldán y al resto de los pares de Francia.

 Haya de Turpin 2

El camino transcurre por un hayedo con otros grandes ejemplares.
(Km. 1,150) Llegamos a una bifurcación. Hay que seguir a la izquierda. Don Javier me comenta que ya ha visto varias veces ciervos en esta zona. Así que ya sabe el caminante, silencio y suerte para verlos.

(Km. 1,400) En invierno, cuando las hojas de los árboles cercanos no la ocultan, veremos a una veintena de metros a la derecha del camino, un haya que se alza al cielo superando a los árboles cercanos. Es una gran columna viva que es probablemente el árbol más alto del municipio de Roncesvalles.

Haya Alta



(Km. 1,520) Poco más adelante el camino gira a la derecha y se dirige a la carretera, que cruzamos. Nos internamos en el bosque siguiendo las señales naranjas con las que Don Javier marcó el camino. Atravesamos entre el abetal. Hemos cambiado totalmente de paisaje. Del hayedo de la primera parte del recorrido, pasamos a caminar entre los oscuros abetos. Del bosque caducifolio al bosque de hoja perenne. Haya y abeto, los dos árboles que dan más carácter a los bosques de Navarra junto con el roble.

Abetal



(Km. 1,860) Siguiendo las marcas salimos del bosque a una zona desbrozada por donde pasa el tendido eléctrico. Cruzamos al otro lado y volvemos a conectar con el Camino de Santiago. A la izquierda iríamos a Burguete. A la derecha volvemos al punto de origen, Roncesvalles.
Aquí merece la pena hacer un pequeño desvío. En vez de volver directamente a Roncesvalles, vamos a acercarnos a la Cruz de Roldán que se encuentra a solo 150 metros en dirección a Burguete.

(Km. 2,210) El camino hacia la cruz discurre por un bosque de alerces, la única conífera que pierde su hoja en invierno. También son abundantes los acebos en esta zona. La cruz fue puesta en 2006 en recuerdo de la original que fue destruida por los revolucionarios franceses en 1794. Pero aquí también fue donde franceses, ante la antigua cruz, se arrodillaron con devoción. Eran las tropas que en el siglo XIV venían a participar en la guerras dinásticas que enfrentaron a Pedro el Cruel y Enrique de Trastamara y que estaban dirigidas por el caballero francés Bertrand du Guesclin, conocido como el Águila de Bretaña. De él es la conocida frase “ni quito ni pongo rey, pero ayudo a mi señor”. Du Guesclin colaboró de forma destacada en la consecución del trono de Castilla para Enrique, luego Enrique II.
Cruz de Roldán


Volvemos a internarnos en el bosque siguiendo el Camino de Santiago en dirección a Roncesvalles. Este bosque de alerces hace siglos era el antiguo robledal de sorginaritzaga (robledal de las brujas). Aquí se celebraron aquelarres en el siglo XVI. La represión y persecución de estas prácticas llevaron a la hoguera a nueve personas de estos valles.

(Km. 3,270) Recorremos el Camino de Santiago durante un kilómetro atravesando este bello y misterioso bosque hasta que a la izquierda sale el Camino de los Canónigos, indicado con señal de madera. Seguimos por aquí para acercarnos a la fuente de Roldán. Que mejor manera que seguir la ruta por el Camino de los Canónigos que acompañado del canónigo más antiguo y subprior de la Colegiata de Roncesvalles, Don Javier Navarro.

(Km. 3,400) Enseguida llegamos a la fuente de Roldán. Se encuentra nada más pasar un pequeño puente que salva el arroyo que trae aguas de la Fuente de la Virgen. Dice la leyenda que con estas aguas el arzobispo Turpín alivió al caballero franco cuando agonizaba debido a las heridas sufridas en la Batalla de Roncesvalles.
Bebiendo en la fuente de Roldán


Continuamos el camino y sólo sesenta metros más adelante salimos del bosque y se abre una excelente panorámica de Roncesvalles. Sus históricos edificios se levantan entre los prados cercanos y los montes que cierran el horizonte (Astobizkar, Ortzanzurieta, Don Simón, Girizu). Don Javier me recuerda un dicho antiguo: “Todo lo que ven tus ojos es de los canónigos, menos el cielo…”
Panorámica de Roncesvalles

(Km. 3,770) Más adelante, entre los fresnos que flanquean el Camino de los Canónigos, a la izquierda llama la atención el Haya de la madriguera. Toma su nombre de la madriguera que hay abierta entre sus raíces. Con sus cinco metros de perímetro destaca como la reina entre los árboles del Camino de los Canónigos.
 Haya de la madriguera (2)
Queda poco para llegar a la Colegiata, pero todavía no han acabado las sorpresas. A la izquierda vemos la histórica Borda de Berroa (Berroko Borda en euskera), que aparece mencionada en muchos documentos antiguos conservados hoy en el archivo de Roncesvalles. Hoy es una quesería que ofrece quesos fabricados con la leche de las ovejas que vemos por estos prados.


Borda de Berroa
(Km. 3,960) Cuando el camino da un giro a la derecha para dirigirse a la Real Colegiata, llegamos a una bifurcación donde crece otra bonita haya con más de cuatro metros de perímetro. A la izquierda bajamos hacia la borda atravesando un portillo que volvemos a dejar cerrado.

(Km. 4,200) Cruzamos un riachuelo y ya llegamos a la borda. En la quesería además de poder adquirir sus productos podemos ver el proceso de producción de los quesos de Roncesvalles.

(Km. 4,500) Cogemos ahora la pista asfaltada hacia la derecha. A sólo 300 metros, a una decena de metros a la izquierda de la pista, todavía nos queda visitar uno de los principales atractivos de la ruta. A lo largo de la caminata hemos visto árboles impresionantes, pero entre todos ellos destaca La Abuela o la Decana que por ambos nombres es conocida. La enorme haya de seis metros de perímetro aguanta estoica el paso del tiempo y el peso de las nieves. Seguramente es el árbol más viejo de Roncesvalles y el preferido con el canónigo Navarro. Este haya apareció incluso en el programa “Mi vista favorita” protagonizado por Serafín Zubiri. Es una pena que la mayoría de los visitantes de Roncesvalles y los miles de peregrinos que pasan cada año por la monumental Colegiata, no se acerquen a ver este monumento de la naturaleza que se encuentra a tan solo 300 metros del caserío.

Don Javier y Julio a los pies de La Abuela
 
(Km. 4,800) Tras disfrutar de La Abuela, seguimos por la pista asfaltada hasta la Real Colegiata. Real pues es de las pocas fundadas por un monarca. En el siglo XII Alfonso el Batallador, adalid de la Reconquista, junto con el obispo de Pamplona Sancho de la Rosa levantaron aquí un lugar de oración y acogida al peregrino, función necesaria en sitio de "ventiscas de nieve y ataque de lobos y osos". Allí espera la Reina del Pirineo, como es llamada la Virgen de Roncesvalles, y el Rey Sancho el Fuerte, el héroe de Las Navas de Tolosa…

Track y waypoints de la ruta.

Si te a gustado esta página, prueba a visitar mis blogs de rutas arqueológicas por Navarra y Alicante:
http://arqueologianavarra.blogspot.com
http://arqueologiaalicante.blogspot.com

También puedes visitar mi blog de senderos y montaña en Navarra:
http://senderismonavarra.blogspot.com

Ruta 14: Haya de Navala (Monumento Natural)






Ver RUTA RONCESVALLES - HAYA DE NAVALA en un mapa más grande

Tipo de ruta: Circular.
Distancia: 13,150 Km.
Desnivel máximo: 143 metros.
Ascensión acumulada: 345 metros.


En Navarra encontramos los bosques de hayas más importantes de Europa. El haya, árbol amante de nieblas, brumas y lluvias encuentra en las montañas navarras su hábitat ideal. Entre estos miles y miles de hayas hay algunas que destacan por su antigüedad y porte. Esta ruta lleva desde Roncesvalles al Haya de Nabala, ejemplar excepcional declarado monumento natural, el mayor galardón de protección que pueda tener un árbol. En el camino en su búsqueda encontraremos otros árboles que también nos llamaran la atención (“el roble partido”, “el barrigón”, “el lancero” etc.)

(Km. 0,00) La caminata empieza en Roncesvalles, lugar de rica Historia y bellas leyendas al pie del Pirineo. Dejamos el vehículo en el aparcamiento que hay detrás de la pequeña iglesia de Santiago.


Cruzamos el arroyo que limita por el Este el parking por un pequeño puente de cemento. A la derecha un indicador señala “camino de Zaldua” y la campa donde están los barracones de los peregrinos. Desechamos esta opción y nos internamos en el bosque por la pista que está cortada al paso de vehículos con una valla verde.

(Km. 0,330) Una primera bifurcación. Hay que seguir por la pista principal, de frente y a la derecha.

(Km. 0,434) A la derecha un pequeño cartel indica de nuevo el “camino de Zaldua”. Nos podemos desviar aquí una veintena de metros para ver “El Lancero”, un enorme roble con 5,75 metros de circunferencia. En un pequeño claro rodeado de hayas parece un guerrero cornudo infernal que porta una enorme lanza que se alza hacia el cielo.


De vuelta al cruce seguimos recto. Unos metros más adelante vemos un gran roble partido por un rayo.


(Km. 0,525) Nueva bifurcación. No abandonamos la pista principal. Seguimos recto.

(Km. 0,740) Poco más adelante el bosque nos depara otra sorpresa. A la izquierda del camino aparece “El Barrigón”, un gran roble con una extraña protuberancia en su tronco que es la que le da nombre.


(Km. 1,230) Nuevo cruce con tres alternativas. Seguimos de frente siguiendo la señalización de marcas rojas y blancas.

(Km. 1,390) Un poco más delante de este cruce el camino que traemos desemboca en otra pista. Aquí hay que seguir por la izquierda.

(Km. 2,450) Llegamos a otro vallado con un poste indicativo. Aquí enlazamos con el GR 11. Hay que tirar hacia la izquierda, en dirección a Hiriberri. El bosque se abre a partir de aquí y el camino ofrece buenas vistas hacia el sur cerrando el horizonte los montes que limitan el valle de Aezkoa: Corona y Baigura.


(Km. 2,900) Bifurcación. Seguimos por la pista principal que sigue a la izquierda en ascenso.
A partir de aquí es habitual encontrar en otoño zarzas a los lados del camino con dulcísimas moras. Si hace buen tiempo en este tramo podemos tener, hacia el este, vistas del Ori y del alto Pirineo Navarro.

(Km. 4,900) Sin pérdida la pista nos lleva al collado de Navala. Es un cruce de caminos. El poste indicativo indica a la izquierda hacia la fábrica de armas de orbaitzeta, a la derecha indica la dirección hacia el pueblo de Aria, a 10 kilómetros. De frente, subiendo, continúa el GR 11, internándose en el bosque. Para acercarnos al haya hay que tomar dirección a Aria a la derecha. En el collado es habitual ver pilas de troncos de las sacas de leña del bosque.


(Km. 5,600) 700 metros más adelante hay que tener cuidado. Aunque siguiendo la pista también daríamos con el Haya de Navala, vamos a hacer un pequeño desvío para ver un par de arces de gran envergadura. Cuando la pista da un amplio giro hacia la izquierda hay que salirse de la misma a la derecha por una loma herbosa.
A la derecha tenemos unas buenas vistas del Girizu coronado por una antena repetidora. Un poco a la izquierda del Girizu vemos el picacho rocoso del Mendixuri, y justo detrás está el pico Adi, de más de 1.400 metros de altura.

(Km. 5,790) Vemos a la izquierda y un poco más abajo una borda. Hay que bajar hacia ella.

(Km. 6,090) Dejamos la borda grande a la derecha y pasamos junto a dos casetas que están junto a los dos grandes arces. Destaca el porte de estos árboles hermanos. Una de las casetas puede ser usada como refugio. Aquí sigue un sendero hacia la izquierda que deja a la derecha un pequeño corral.


(Km. 6,270) Continuamos por esta pista. Atravesamos un prado y enlazamos con otra pista que hay que seguir a la izquierda.

(Km. 6,480) A sólo 200 metros esta el Haya de Navala. Se encuentra a la izquierda de la pista, en un prado y a unos 10 metros del camino. Castigada por los rayos, su gran tronco ha aguantado el castigo durante cientos de años. Con sus 5,35 metros de perímetro reina en este lugar apartado.
Tiene un gran tronco que se divide en la parte alta en tres grandes ramas. Un poco más abajo otra rama y al otro lado la cicatriz de otra gran rama desgajada.


Si queremos llegar directamente al haya desde el collado de Navala sin pasar por la borda y los arces, sólo hay que seguir la pista y, tras una bajada entre un bosque de pino silvestre y unas curvas llegamos al prado con unos abrevaderos a la izquierda. Unos metros más adelante está el Gran Haya.

(Km. 13,00) Para regresar a Roncesvalles desde el Haya de Navala sólo hay que continuar la pista hasta el collado de Navala y desde allí a Roncesvalles. Si no conocéis Roncesvalles no os perdáis la Colegiata, con el Rey Sancho el Fuerte y la Virgen de Roncesvalles y toda la Historia que soportan sus piedras.


Track y waypoints de la ruta en este link.


Si te atrae la arqueología prueba a visitar mis blogs de rutas arqueológicas por Navarra:

Rutas arqueológicas por Alicante en:

Más rutas por Navarra en mi blog:


.


.

ruta 13: Lindus y sus megalitos




11 Km. Desnivel 300m.

Esta ruta tiene muchos puntos de interés para el caminante. Se asciende al Lindus, que es el punto mas cercano a la frontera francesa desde Roncesvalles, a solo 3,5 kilómetros en línea recta de distancia desde la monumental localidad. Llegamos a esta altura atravesando el valle de Xiringoa, uno de los mas hermosos de la zona. Pero además se visita la estación megalítica de Lindus, con varios megalitos de diferente tipología.

Se parte de Roncesvalles. En la carretera que lleva a Ibañeta, en la primera curva, sale a la izquierda un camino que lleva a la quesería. Antes de llegar a ella, a la derecha arranca otra pista forestal que sin pérdida lleva hasta un bello abetal que hay que atravesar hasta salir a una pista mas ancha. Ya estamos en el valle de Xiringoa. Siguiendo la pista a la derecha empezamos a recorrer un cómodo trayecto con la música del riachuelo de fondo hasta una gran pradera con charcas que albergan anfibios de especies protegidas. Siguiendo en la misma dirección llegamos a una encrucijada aguas arriba donde dos arroyos se unen para formar el que hasta ahora seguíamos. Aquí la pista se bifurca. Hay que decidirse por la de la derecha empezando la ascensión. Veremos las marcas del rojas y blancas del GR-11 que seguiremos hasta que el bosque se abre en pradera en el collado y nos regalamos con excelentes panorámicas de la zona, destacando, hacia el sur, el Mendixuri. En el mismo collado, junto a un poste indicador y a ambos lados de la alambrada de separación de municipios vemos los primeros restos prehistóricos: un par de túmulos formados por amontonamientos de piedra y tierras. Son los túmulos de Atalozti. Ahora hay que seguir por el cordal hacia el noreste, siguiendo el vallado, donde llama la atención la Peña del soldado, una gran roca aislada visible desde los túmulos. No sería de extrañar que, en unas culturas que tenían esa especial relación con las piedras, esta peña desempeñara algún papel en los ritos funerarios prehistóricos que en estos altos se celebraron. Desde aquí disfrutamos de grandes vistas del collado y los picos cercanos.

De nuevo nos internamos en el bosque en la subida hacia Lindus. Conviene seguir por el lado izquierdo del vallado, ya que a poco mas de 100 metros se encuentran los Cromlech de la Peña del Soldado. Son los monumentos megalíticos mas interesantes de esta ruta. Se conservan muy bien dos cromlech, con su círculo votivo de piedras. El primero que nos encontramos está en una pequeña pradera. El segundo junto a dos buenos ejemplares de hayas. Solo 20 metros los separan.

Siguiendo la valla, a trescientos metros, junto a la misma, se encuentra el dolmen de Lindus, bien conservado. Se aprecia su cámara formada de pesadas losas. Poco mas adelante salimos del bosque y ante nosotros tenemos el monte Lindus, punto donde se juntan las fronteras. Hoy pacíficas, pero en su día fortificadas por Franco, ante el temor de una invasión aliada tras la Segunda Guerra Mundial. Por eso, en su cima encontramos restos de trincheras que protegían esta privilegiada atalaya. El hierro de los cañones y las metralletas ha sido sustituido por el de los dos buzones montañeros que ornan la cima. Hoy desde esta altura no se vigila. Se disfruta. Se disfruta de una gran panorámica de montañas que no entienden de límites ni de fronteras.

La vuelta se realiza bajando al collado de Lindus hacia el este, para luego rodear por una pista el Girizu hasta el histórico collado de Ibañeta, con su ermita y su monolito dedicado al guerrero franco Roldán, desde donde podremos admirar la vista de la gran falla pirenaica que forma el valle de Valcarlos. Desde aquí solo hay que seguir las flechas amarillas del Camino de Santiago hasta el punto de inicio, la mágica localidad de Roncesvalles…

Track y waypoints de la ruta


Si te atrae la arqueología prueba a visitar mis blogs de rutas arqueológicas por Navarra:

Rutas arqueológicas por Alicante en:

Más rutas por Navarra en mi blog:

ruta 12: Astobizkar




10,1 Km. Desnivel 530 m.

Vista del Astobizkar desde el collado Lepoeder Vista del Astobizkar desde el collado Lepoeder

Astobizkar significa lomo de burro. Y ese es el aspecto que tiene esta alomada cima que cierra hacia el este el puerto de Ibañeta. Esta ruta sube a este monte que, aunque en los mapas suele venir con 1.497 metros de altura, en realidad supera los 1.500 metros por poco, lo que hace que sea la segunda cima mas alta de la zona, tras el Ortzanzurieta.

Desde Roncesvalles hay que llegar a Ibañeta y desde aquí seguir el Camino de Santiago en dirección a Francia hasta el collado de Lepoeder. Se pueden seguir las indicaciones señaladas en la ruta Roncesvalles – Ortzanzurieta también publicada en esta página web. En Lepoeder hay un cruce de caminos por el que hace siglos pasó la calzada romana. A la derecha sigue la pista asfaltada hacia el Ortzanzurieta. A la izquierda continua el Camino de Santiago. Y mas a la izquierda se levanta el Astobizcar. Sin un camino marcado solo hay que seguir el cordal hasta lo mas alto. Un sencillo buzón recibe al montañero. Cima herbosa y despejada donde disfrutar de buenas vistas del Pirineo, del Ortzanzurieta, de la extensa selva de Irati y de la falla que forma el estrecho barranco de Valcarlos.

Track y waypoints de la ruta


Si te atrae la arqueología prueba a visitar mis blogs de rutas arqueológicas por Navarra:

Rutas arqueológicas por Alicante en:

Más rutas por Navarra en mi blog:

ruta 11: Roncesvalles - Burguete por el Camino de Santiago




6,9 Km. Desnivel 100 m.

La cruz de los peregrinos La cruz de los peregrinos

Paseo de poco desnivel que lleva desde Roncesvalles a Burguete por uno de los tramos mas bellos de todo el Camino de Santiago y vuelve siguiendo parte del GR -11.

Partiendo del Silo de Carlomagno tomamos el Camino de Santiago. Al otro lado de la carretera vemos la Cruz de los Peregrinos. ¿Cuántos peregrinos se habrán pedido que su camino les llevara sin dificultades hacia Compostela ante esta antigua cruz? Hayas, acebos y alerces rodean pronto al senderista y al peregrino durante un par de kilómetros hasta llegar a otra cruz, la de Roldán, justo a la salida del bosque. Esta cruz ha sido erigida hace poco sustituyendo a la que fue derribada por los franceses en el siglo XVIII en un vano intento de vengar la derrota de Carlomagno y su caballero Roldán en los parajes cercanos a Roncesvalles. Llegados a Burguete recorreremos su calle principal hasta la iglesia, para luego desviarnos a la derecha, hacia la piscina fluvial del pueblo, en uso en verano. Cruzamos el río por el puente y tras dejar atrás unos prados volvemos a internarnos en el bosque, hasta salir de la pista a la derecha por un estrecho paso en la valla a una umbrosa senda que atraviesa un hermoso abetal de repoblación. En este punto hay que poner atención para no seguir por la ancha pista que sigue el río. Desde el puente hasta el desvío hay un kilómetro de distancia. El abetal sustituyó al robledal de las brujas que fue talado hace tiempo porque albergaba, según la tradición, las reuniones de las brujas de los alrededores. El sendero entre los abetos se continúa por una pista que hay que seguir por la falda del Girizu hasta llegar a Roncesvalles. Poco antes de llegar al monumental destino, espera un monumento de otro tipo, este natural. Es “la Abuela”. Un haya centenaria cuyas aéreas raíces parecen arrugas. Junto a ella un búnker de los que Franco construyó para defender la frontera. Solo unos cientos de metros nos separan de la Virgen de Roncesvalles, el Rey Sancho VII el Fuerte, el osario del Silo de Carlomagno y las demás riquezas que alberga este increíble rincón del Pirineo.

Track y waypoints de la ruta


Si te atrae la arqueología prueba a visitar mis blogs de rutas arqueológicas por Navarra:

Rutas arqueológicas por Alicante en:

Más rutas por Navarra en mi blog: